Una hoz en el cuello de los esqueletos revela posible miedo a los demonios
1 1 1 1 1 1 1 1 1 1

¿Cómo evitar que un demonio moleste a los vivos? Una especia de espada en la garganta puede ser el truco.

Unos esqueletos descubiertos en un cementerio polaco de 400 años de edad, pueden tener la clave. Estos se han encontrado con hoces colocadas alrededor de sus cuellos. Los arqueólogos creen que esta extraña práctica de enterramiento es una evidencia de la creencia en la magia y el temor de los demonios.

 

Los entierros con las hoces fueron encontrados en el cementerio Drawsko, un sitio en el noreste de Polonia, que data entre el siglo 17 y 18. Los arqueólogos, incluyendo  Marek Polcyn, un profesor visitante en la Universidad de Lakehead en Canadá, han excavado más de 250 tumbas allí desde 2008.

Entre las tumbas habían cuatro esqueletos con hoces colocadas en sus gargantas, y un quinto esqueleto con una hoz colocada sobre sus caderas. Anteriormente, estos entierros habían sido descritos como los entierros "vampiro", con las hoces interpretados como una forma de evitar que los muertos volvieran a la vida y aterrorizaran a los vivos. Pero en un nuevo estudio detallado en la revista Antiquity, Polcyn y su coautor Elzbieta Gajda, del Muzeum Ziemi Czarnkowska, rechazan esa caracterización.

En cambio, los arqueólogos prefieren usar el término general "anti-demoníaca" para hablar de estos entierros, en parte porque los vampiros no son los únicos tipos de encarnaciones del mal que pueden surgir de los muertos, de acuerdo con las creencias populares tradicionales de la región. Pero también, a las tumbas con la hoz se les concedía privilegios funerarios que no se extendían por lo general a los "vampiros" enterrados en otro lugar. Y es que, se les proporcionó entierros cristianos en tierra sagrada junto a otros miembros de la comunidad, y sus cuerpos no parecen haber sido profanados o mutilados.

Otra señal de que las personas enterradas con hoces probablemente no eran forasteros es que, los científicos que estudiaron las firmas químicas encerradas en los dientes de estos cadáveres encontraron que los cinco individuos eran locales. 

"No parece haber ninguna duda en el significado mágico y ritual de este gesto", dijeron Polcyn y Gajda, añadiendo, sin embargo, que la hoz podría haber tenido más de un significado ritual. La herramienta puede haber tenido la intención de mantener a los muertos en sus tumbas bajo la amenaza de cortar su garganta, pero también podría haber sido utilizada para evitar que las fuerzas del mal atormenten a sus almas. E incluso puede ir más allá, pues el uso de una herramienta de hierro, la cual tuvo que someterse a una transformación en el fuego, podría simbolizar el paso de la vida a la muerte.

A pesar de que el cristianismo era la religión dominante en Polonia en ese momento, las tradiciones de la vieja fe pagana eslava y  los sistemas de creencias populares todavía existían, incluyendo la creencia en demonios. Además de las hoces, no hay mucho más que haga de estas tumbas algo único, por lo que los científicos no están seguros exactamente qué le pasaba a esta gente con lo demoníaco. Quizás pensaban que podían tener poderes sobrenaturales en la vida, o que podrían haber tenido características físicas consideradas sospechosas.

Estas personas también podrían haber muerto de una forma traumática, sin ningún tiempo para los ritos y rituales apropiados para hacer una transición sin tropiezos en la muerte espiritual, un concepto algunos arqueólogos llaman una "mala muerte". Mientras que algunas de las personas enterradas con hoces pueden haber simplemente muerto de viejo, uno de ellos, una niña, murió cuando era una adolescente. Los autores especularon que podría haber conocido a un final violento y fuera de tiempo, quizás a través de ahogamiento, suicidio o asesinato. Desgraciadamente para los arqueólogos, sin embargo, esta muerte no dejó su huella en los huesos de la niña.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar