Personas que descubrieron que estaban secuestradas
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Una de las premisas más inquietantes que se pueden encontrar en los libros del género de jóvenes adultos, es el corazón de La cara en el cartón de leche por Caroline B. Cooney. En dicho libro, Janie Johnson tiene 15 años y cree que está viviendo una vida normal hasta que ve su propia imagen en un cartón de leche como si fuera un niño perdido. 

 

Es una idea inquietante, ya que sacude los cimientos mismos de lo que eres y quiénes son tus padres. Debe ser una experiencia muy dura, pues todo lo que conocías parece ser una mentira, y que desde hace años, tienes una familia que te estaba buscando y luchando por ti.

1.- Richard Wayne Landers Jr.

Después del nacimiento de Richard Wayne Landers Jr., él vivía en la casa de sus abuelos en Wolcottville, Indiana. En julio de 1994, los abuelos de Richard tuvieron una discusión con su madre acerca de la custodia del pequeño de cinco años de edad. Después de la discusión, los abuelos simplemente recogieron sus cosas, cogieron al pequeño y se trasladaron a cientos de millas de distancia de Long Prairie, Minnesota, e incluso le cambiaron el nombre. Richard se llamaba ahora Michael Jeff Landers. 

Los abuelos fueron acusados de secuestro, pero en 2008, los cargos fueron desestimados porque las autoridades no pudieron encontrarlos. Luego, en septiembre de 2012, el padrastro de Richard dio el número de la seguridad social de Richard del Estado de la Policía Indiana. Investigaron a través del sistema y se encontró a un hombre llamado Michael Landers. No sólo estaba utilizando número de seguro social de Richard, él también tenía el cumpleaños de Richard  y fue entonces cuando las autoridades entendieron todo. 

Cuando se le preguntó acerca de las acciones de sus abuelos, Richard dijo que sus abuelos pueden no haber seguido la ley, pero que ellos estaban en lo correcto. Richard también sabía que sus padres podrían estar buscando para él, pero él todavía eligió vivir con su abuela y su abuelo. Sus abuelos dicen que los padres de Richard eran personas sin hogar en el momento del secuestro, pero ellos lo niegan. El padre biológico de Richard también dijo que él perdonaba a sus padres por el secuestro de su hijo.

2.- Julian Hernandez

En la primavera de 2015, con 18 años de edad, Jonathan Mangina de Cleveland, Ohio, estaba intentando entrar en la universidad cuando se dio cuenta que su nombre no coincidía con su número de seguro social. Un consejero de la escuela habló con Jonathan, y luego lo comprobó en  el Centro Nacional para la base de datos de Niños Desaparecidos y Explotados. Al final resultó que, Jonathan era realmente Julián Hernández de Birmingham, Alabama.

En 2002, el padre de Julián, Bobby Hernández, dijo a su esposa que iba a llevar al pequeño de cinco años de edad a la escuela. En cambio, Bobby vació su cuenta bancaria y huyó con Julian. La policía lo buscó, se hicieron carteles, pero aún así no pudieron encontrarlos. Ellos se habían ido a Cleveland, donde asumieron su nueva identidad.

Julian creció sin saber que había sido secuestrado. Después de la revelación, su padre fue detenido, y Julian voló de regreso a Birmingham para ver a su madre por primera vez en 13 años. Los dos pasaron el día de Acción de Gracias juntos en 2015. Sin embargo, después de que Bobby fuera arrestado, Julian pidió a los medios de comunicación que dejaran a su padre solo y respetaran su vida privada. Julian sólo quería volver a una vida normal.

3.- Sun Bin

Sun Bin fue criado en un hogar en la provincia de Jiangsu en China, y él siempre pensó que era adoptado. Sin embargo, en realidad  nunca se preguntó cómo llegó a vivir con su familia adoptiva. Pero a medida que envejecía, él se interesó más en sus raíces y su familia biológica. 

En 2014, cuando Sun tenía ya 27 años, decidió dejar parte de su ADN a la comisaría local para ver si le podían dar ninguna información sobre su familia biológica. Poco tiempo más tarde, recibió una llamada telefónica. Resultaba que en 1991, cuando Sun sólo tenía cuatro años, fue secuestrado en un mercado de verduras en la provincia de Sichuan, miles de millas alejado de Jiangsu. Los autores eran traficantes de personas que vendieron a Sun y así lo adoptó la familia con la que estaba.

Los padres biológicos de Sun lo buscaron durante años, pero no lo encontraron. Lamentablemente, su madre falleció de cáncer en 2011, pero Sun se enteró de que su padre estaba vivo y que tenía una hermana menor. El 13 de enero de 2015, Sun y su padre se reunieron después de 24 años de diferencia en una estación de policía en el centro de China.

4.- Orey Steinmann

En febrero de 2004, Orey Steinmann, de 17 años, y unos amigos estaban usando un ordenador en su escuela en Los Ángeles, California, y decidieron hacer una búsqueda en Google usando el nombre de Orey. Ya que su nombre es bastante inusual, no esperaban encontrar muchos resultados. Sin embargo, el primer resultado que surgió fue un sitio web de niños desaparecidos.

Ahí fue cuando Orey se enteró de que en realidad estaba secuestrado y que lo habían llevado lejos de su padre en Alberta, Canadá. En mayo de 1989, la madre de Orey, Gisele Marie Goudreault, perdió la custodia de Orey a su ex novio. En lugar de entregarlo, huyó. En primer lugar, se fue a México, y luego se instaló en California.

Goudreault fue detenida en febrero de 2004 después de que Orey le contara la situación a un profesor de confianza, y este lo contó a la policía. Cuatro meses más tarde, fue extraditado a Canadá, donde fue condenada por el secuestro del niño y condenada a dos meses de cárcel. 

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